Staff Picks | De runners y maratones… música para correr

Un movimiento natural, una actividad casi instintiva… ¿qué tan difícil puede ser?

A 10 años de la publicación de una de las obras más leídas de Haruki Murakami, “De qué hablo cuando hablo de correr”, y a 24 horas de concluir de la trigésimo quinta edición del Maratón de la Ciudad de México, en Worship decidimos dedicar unas líneas a uno de los deportes que mejor se lleva con el ritmo y los compases… correr.

Al igual que Murakami, muchas personas comienzan a practicar este deporte para poder salir de la rutina que implica tener una vida sedentaria, llena de malos hábitos y con problemas de salud a la vuelta de la esquina.

Correr, un movimiento natural, una actividad casi instintiva… ¿qué tan difícil puede ser?

Nada más lejos de la realidad.

El deporte, cualquier tipo, necesita disciplina, constancia, ganas de superar retos de manera constante y un compañero inagotable que te aliente a seguir en marcha, a pesar del cansancio y del dolor.

Obviamente, estamos hablando de música.

Como alabanza a la cercana relación que existe entre la música y el deporte, y como homenaje a todos aquellos que decidieron dedicar valiosos minutos de su vida a controlar su frecuencia cardiaca, tensar y relajar sus músculos en movimientos coordinados, sincronizados con el ritmo sincopado del jazz, como lo relató Murakami en varios pasajes del libro de memorias antes mencionado, con los acordes estridentes de una guitarra de heavy metal, o los beats frenéticos de un acid house.

Nuestra colaboradora y elemento fundador de la segunda etapa de Worship, Vanessa García, participó de manera exitosa en esta edición del maratón, situación que motivó al resto del staff a preparar un setlist que nos ha ayudado, en diversas situaciones, a combatir a los demonios de la rutina.

La música es todo, también energía para terminar un maratón.