Columna | Cuando George Harrison y la F1

El ex-guitarrista de los Beatles, durante los setenta dedicó gran parte de su tiempo a su segunda pasión en la vida: La Fórmula Uno

Para mí el mejor momento en la historia humana siempre ha sido la década de los setenta ni muy ñoños ni muy adornados, son el rock total, veas para donde veas, los años 70 son nuestro climax como especie, nos adornamos gacho.

Ahora, en ese entonces se vivieron cosas tremendas dentro de la Fórmula Uno y en la música, no te miento, el Rock alcanzo su mejor momento, ¡la cúspide! No sé volvió a ver algo así.
Los pilotos en ese tiempo eran auténticos genios que dejaban todo en la pista, en la F1 no había espacio para el miedo ni para lloriqueos, se tenía que estar muy enamorado del deporte para meterse a uno de esos ataúdes con llantas, como lo llamaban algunos, un deporte que pocos han podido comprender y que ahora ya ha perdido mucho de esa competencia, hoy día parece que ya todos juegan a una posición y no dejan el alma en la pista para mínimo pelearle al tercer lugar. Y Así también le pasó al Rock, ahí me disculpan, tengo 74 años.

Durante los setenta la F1 extendió sus grandes Premios a cuatro continentes, los automóviles evolucionaron en pro de mejorar la competencia sin embargo también fue la década con más muertes: 14 pilotos, entre ellos Pedrito Rodriguez, que conducía un Ferrari 512M en Núremberg, 1971.

En esa década mi Niki Lauda salió 2 veces campeón del mundo y también tuvo uno de los accidentes más aparatosos, se quemo dentro de su Ferrari, todos lo creían muerto pero regreso para hacerle la vida de cuadritos a su acérrimo rival James Hunt quien se coronó campeón del mundo en 1976, por contarles un poco esos fueron ciertos eventos que marcaron la década, a este periodo se le conoce como la época dorada de la Formula Uno. Así también el Rock tuvo su época dorada en los setentas, bien lo dice Homero Simpson: “Todos saben que el Rock logró la perfección en el 74, ¡es un hecho científico!”.

James Hunt y George Harrison

George Harrison, el ex guitarrista de los Beatles después de un prolífico periodo como solista, ya llevaba un rato sin sacar álbum y fue en el 77 cuando se agarro la parranda, disfrutando los frutos del trabajo se dedicó de tiempo completo a su segunda pasión en la vida: la Fórmula Uno.

George se la pasó buen rato codeándose con la crema y nata de la fórmula uno, acompañando a sus amigos, por mencionar algunos: Niki Lauda, Emerson Fittipaldi, Jackie Stewart, Jodi Scheckter y sobre todo James Hunt, por varios de los circuitos del Gran Premio, gracias a estas experiencias tanto deportivas como de juerga, George encontró inspiración y que se avienta una rola: Faster, publicada hasta 1979 y que sería el tercer sencillo del álbum: George Harrison. En la cara A del disco aparecen pequeñas fotografías de Lauda, Fittipaldi, Stewart, Fangio, Rindt, Moss, Sheckter, Clark y Hill.

 

 

En el video de la canción aparece el tricampeón mundial y súper amigo de George: Jackie Stewart como chofer de una limusina donde Harrison plácidamente va tocando su guitarra en la parte trasera. Todas las secuencias de la Fórmula Uno incluido los efectos de sonido fueron grabados por George durante los premios de Brasil del 79 el de Long Beach de 77 y Silversrone 78.

Faster, además de significar su regreso al mundo musical después de un periodo inactivo, logró sintetizar en cuatro minutos con cuarenta y seis segundos, toda la pasión, emociones y sentimientos que desborda la fórmula uno. Logró transmitir a quienes creen que solo son cochecitos dando vueltas, la emoción y sentimientos que tiene quién ya está enamorado de este deporte y sobretodo fue un tema dedicado a Ronnie Peterson, muerto en 1978 y a todo “El Gran Circo de la Fórmula Uno” y quienes lo hacen posible, desde ingenieros hasta corredores. Un humilde tributo que dio Harrison por el deporte de su vida.

 

 

La Fórmula Uno, así como todos y cada uno de los deportes, tiene la virtud de hacer enloquecer, desgarrarse y llevar al borde del sentimiento a quien lo sigue y tiene algo en común con la música y El Rock: La Pasión. Y quien nunca haya experimentado esto, no tiene sangre en las venas.

Como lo dijo mi mejor amigo: “Un delantero, un arquero o un mediocampista fueron para nosotros, antes que Mick, Keith, Lennon o Lemmy los primeros a los que les encomendamos nuestra vida. Los primeros que nos hicieron alucinar no con una canción o un solo de guitarra sino con un gol, una pose o una postal. Mick Jagger antes de ser Mick Jagger no vivió por un músico ni quiso ser como él; Mick quiso jugar al fútbol. Así nosotros. (Ojo, Nosotros los que gustamos del rock y el fútbol, porque los Otros Nosotros tendrán otra movida quizá.)”